La estructura principal del espacio es un mangrullo con forma de zorro patagónico, Kuyen, de más de 5 metros de altura, pensado como un juego integral y como un símbolo de la fauna característica de las bardas neuquinas.
El nuevo espacio es uno de los 20 previstos para este año, que busca recuperar y jerarquizar el espacio público, con propuestas recreativas de gran escala pensadas para el uso cotidiano de vecinos y vecinas.