El pasado fin de semana en nuestra ciudad y alrededores fue mucha la cantidad de lluvia que descendió de los cielos, impidiendo que se viva una jornada normal y apacible.
Muchos pensaron que la lluvia podía ser pasajera, pero sin embargo esto no fue así, al contrario, la misma se extendió durante 48 horas y dejó destrozos en su estadía.
Pese a que la lluvia fue una especie de bendición para las familias que viven en zonas rurales debido a la sequía que sufrieron en los últimos meses, para otros integrantes de la comunidad fue un verdadero calvario.
Según informaron no hubieron que lamentarse desgracias personales o evacuados, pero si varias calles resultaron intransitables.
Los barrios periféricos como Alzogaray, Unión, Toma Evita y Chacay fueron los que más sufrieron el agua. Cerca de una decena de casas registraron el ingreso de la misma.
Desde el Municipio se informó a la comunidad de Plottier que se ha abierto una boca de recepción de donaciones de frazadas y alimentos, para ayudar a las personas afectadas por la lluvia, en la Casa de la Cultura - Martellota y San Martín, donde funciona la Secretaría General de la Intendencia.
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